Las Tapas de León


En León nos gusta compartir nuestro tiempo libre con amigos, y cuando nos reunimos en un bar o cafetería compartimos mucho más. Con la excusa del encuentro saboreamos un vino, cerveza o cualquier bebida, pero siempre acompañada de su correspondiente tapa

El origen de la denominación de tapa ya es curioso, y encuentra su punto de partida en la costumbre que existía en las tabernas y bodegas andaluzas, de servir el vino protegido (tapado) por una loncha de embutido. Este acompañamiento a la bebida tenía una doble función, por un lado impedía que las moscas terminasen precipitándose en la bebida, y por otro lado, permitía que los clientes acompañasen la bebida con algo sólido el estómago. Nació el término en Andalucía, y se extendió al resto del territorio patrio.

Los taberneros descubrieron, que si el cliente acompañaba su bebida de una tapa salada, los clientes bebían más. Así que lo que en principio parecía un regalo sin más, se convirtió en una rentable costumbre. La competencia, y el afán de los leoneses por disfrutar de buenas tapas con su consumición ha evolucionado hasta convertirlo en un sello único de variedad, calidad, y para sorpresa de nuestros visitantes, de cantidad.

Como dato curioso, el término tapa, entró en el Diccionario de Real Academia, en su decimosexta edición (1939), con el significado de “comida que acompaña al aperitivo”. Hoy en día, aparece como: Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida. Y no le falta razón.

Hay que aclarar que en León distinguimos entre: pincho, tapa y ración. Cuando hablamos de pincho, nos referimos a una porción de comida atravesada por un palillo. De ahí el nombre. Si hablamos de la tapa, su presentación puede venir sobre una base de pan, entre dos trozos, en plato, o casi de cualquier forma imaginable. Ahora, cuando por aquí decimos una ración nos referimos normalmente a un plato que bien podría ser una tapa abundante, y que consideramos más que un acompañamiento, una comida ligera (o no tanto).

Encontramos en España muchos lugares donde la tapa se venera, como Sevilla, Madrid, Granada, Córdoba, Zaragoza, Salamanca o Pamplona. Pero la gran diferencia que hace especial a nuestras tapas es que aquí están incluidas en el precio. En muy pocos sitios se comete esta maravillosa locura. Una característica de nuestros hosteleros, que hace que el visitante se sorprenda en su visita a León. Donde el tapeo es casi una religión.